Un soplo de naturaleza y sofisticación para tu hogar. El arte abstracto tiene el poder de transformar por completo la energía de una habitación, y este cuadro es el ejemplo perfecto. Con una composición que evoca sutilmente los paisajes boscosos, la niebla matutina y la calidez de la tierra, esta pieza se convierte en el centro de atención sin saturar el espacio.

Su diseño destaca por la superposición de pinceladas texturizadas y difuminadas en una paleta cromática muy equilibrada: desde los verdes más frescos y oliva, hasta sutiles toques dorados y ocres, todo asentado sobre un fondo neutro en tonos crema y beige.

 Medidas: 100x4,90x150 cm