Este cuadro sobre lienzo enmarcado es la máxima expresión de la serenidad orgánica. Gracias a su impresionante relieve, estas piezas no sólo decoran, sino que transforman la luz de la habitación, creando un juego de sombras que cambia según la hora del día.
Este lienzo, estaca por su técnica de empaste pesado, donde cada pincelada parece cobrar vida propia, evocando un campo de pétalos o escamas que se desvanecen hacia la luz.
La obra presenta un degradado cromático y textural que fluye desde tonos verde salvia y musgo en la base, hasta alcanzar un crema casi blanco en la parte superior. Esta transición crea una sensación de ligereza y elevación, perfecta para ambientes que buscan equilibrio.
Medidas: 103x4x143 cm. Se venden por separado
Tip de experto: Para resaltar la textura de estos cuadros, te recomendamos instalarlos en una pared que reciba luz lateral (cerca de una ventana o con un foco dirigido). Esto acentuará las sombras de las pinceladas y hará que la obra se vea mucho más espectacular.